Los beneficios de una dieta astringente

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Los beneficios de una dieta astringente

En primer lugar es necesario saber que una dieta astringente es aquella dieta que favorece el estreñimiento, mediante la disminución de la motilidad intestinal y de la presencia de líquidos. Se trata de una medida básica en el abordaje de la diarrea (enlace), tanto aguda como crónica.

Indicaciones:

Este tipo de dieta está indicada en caso de diarrea de cualquier origen, tanto diarreas agudas (infecciosas, tóxicas, etc) como crónicas (enfermedades intestinales, intolerancias alimentarias, secuelas de intervenciones quirúrgicas, efectos secundarios de radioterapia o quimioterapia, etc).

En las diarreas agudas facilita una más rápida recuperación. Por otro lado, en las diarreas crónicas ayuda a un mejor control sintomático.

Descripción:

El fundamento de la dieta astringente es:

  • Ausencia de fibra alimentaria.
  • Ausencia de lactosa.
  • Evitar alimentos que estimulen el tránsito o motilidad intestinal.
  • Disminuir el aporte de grasas o de alimentos de digestión más compleja.

De este modo, vemos que se trata de facilitar el trabajo al tubo digestivo, en su proceso de digestión y absorción de nutrientes. Por ello los alimentos es preferible que se consuman cocidos (no crudos) y poco elaborados (hervido, plancha, vapor). A mayor sencillez, mayor eficacia.

Alimentos recomendados:

  • Yogur sin lactosa: facilita la reposición de la flora intestinal.
  • Bebidas: agua, soluciones de rehidratación, té, manzanilla, caldo suave (no graso).
  • Carnes magras (pollo, pavo, ternera) no grasas. Pescado blanco.
  • Pasta, arroz, patata, zanahoria, otras verduras cocidas y en puré.
  • Tostadas, pan blanco.
  • Manzana, plátano, membrillo.
  • Aceite crudo en cantidad muy moderada.

Alimentos a evitar:

  • Lácteos (excepto el yogur).
  • Hortalizas crudas (ensalada), verduras flatulentas, legumbres.
  • Carnes grasas, pescado azul.
  • Frutas (excepto manzana y plátano) incluidos zumos naturales.
  • Salsas, frutos secos, bollería y pastelería.
  • Bebidas alcohólicas, bebidas con gas.
  • En general alimentos especiados, picantes, guisados, fritos, rebozados, etc.

Consejos a seguir:

Antes debemos saber que:

  • La dieta astringente suele ser tratamiento suficiente en la mayoría de diarreas agudas.
  • La mayoría de diarreas no necesitan tratamiento farmacológico, sólo medidas dietéticas.
  • El cumplimiento de la dieta favorece la más rápida recuperación.
  • La lactosa es lo último que debe reincorporarse a la dieta.

Recomendaciones:

  • En las diarreas agudas, conviene seguir la dieta de forma estricta los primeros 2-3 días, incluso con una primera fase de ayuno si es necesario (tomar solo líquidos).
  • Conviene hacer una progresión alimentaria pausada, sin prisas, para evitar recaídas.
  • En las diarreas más crónicas, observar qué alimentos suelen desencadenarlas para así poder evitarlos.

Cuándo consultar al médico:

  • Cuando la diarrea aguda no cede solo con dieta tras varios días.
  • Cuando en la diarrea crónica o habitual la dieta no basta para controlarla.
  • Cuando se sospecha una intolerancia a la lactosa o a otro alimento determinado (como el gluten).

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